Para promover un ambiente adecuado debemos tener en cuenta los distintos factores que pueden perjudicar el correcto desarrollo del aprendizaje en el alumno, ya sea factor interno, como factor externo, es decir, que cuando impartamos nuestra clase esta debe ser sin distracciones, para que el aprendizaje sea de forma integral.
¿Cómo podemos lograr esto?
Debemos establecer un espacio donde el alumno se sienta en confianza, en el que vea que puede estar en contacto con el profesor y trabajando en conjunto. Debe prevalecer el respeto entre compañeros, trabajando en grupo para que así se promueva el trabajo en equipo y así se generará un ambiente óptimo en el aula de clases.
Otro facto es el externo, donde el alumno estudia, ya sea su hogar, biblioteca, etc. Estos deben ser lugares en donde el ruido no exista, para que la atención se centre solo en la materia a estudiar. Así lograremos un buen ambiente para desarrollar el aprendizaje.
¿Qué otras cosas debemos considerar?
Como docentes debemos entender que el buen aprendizaje implica un doble compromiso, el alumno debe asumir una disposición para aprender y comprometerse a trabajar para conseguirlo y nosotros como profesores tenemos la obligación de preparar el escenario en el cual el alumno se desarrollará. Es ahí donde debemos conocer y relacionarnos con los alumnos. Esto implica valorar positivamente el esfuerzo individual y el trabajo colectivo, valorar los aportes de los alumnos, respetar la diversidad de capacidades y características de los alumnos, así como evaluar señalando lo que debe mejorarse y cómo hacerlo.
Como docentes debemos ayudar al estudiante a descubrir relaciones y comprender procesos. Asimismo, el alumno también podrá crear los escenarios de actividad para la construcción del aprendizaje.
Como pedagogo debemos crear didácticamente nuestro programa. Es importante que el alumno también conozca el plan y programa de estudios para poder establecer los propósitos del curso, decidir previamente qué vamos a enseñar, cómo lo vamos a enseñar, cómo y cuándo evaluar de acuerdo a las características y necesidades de aprendizaje de los alumnos. La instrumentación didáctica debe ser flexible y adecuarse en función de las necesidades que se vayan detectando. Así lograremos en buen ambiente y un correcto desarrollo del aprendizaje.